CASA DE CULTURA DE SABANETA JOSEFA "PIPA" RAMIREZ "HISTORIA LOCAL" (Por: José Javier Durán Romero y José Ramón Solórzano)
CASA DE CULTURA DE SABANETA
"JOSEFA 'PIPA'
RAMÍREZ"
“Memoria, Rescate y Renacer”
Como Cronista Oficial del Municipio José
Rafael Revenga, es mi deber y honor dejar constancia
histórica de las luchas, victorias y también de los momentos oscuros que ha atravesado
nuestra gente en la defensa de su identidad.
La consolidación de un espacio para el desarrollo artístico en el
sector de Sabaneta (Comuna Paula Correa) no es un
simple dato de archivo; es el resultado directo del ímpetu de sus cultores y un
tributo permanente a quienes entregaron su vida por la cultura local.
Para reconstruir esta historia con total fidelidad, me apoyo en
los relatos de primera mano del profesor José Ramón
Solórzano Méndez, pieza clave y fundador de este
sueño colectivo, cuyos testimonios son el alma de esta crónica.
El último deseo de "Pipa" Ramírez: Un alma entregada a su pueblo, el recinto rinde honores a Josefa María Ramírez (1938- 1996), conocida cariñosamente por su pueblo como "Pipa". Luchadora incansable, promovió el quehacer consejeño sin discriminación de raza, estatus ni religión, llevando alegría a todos los rincones de la pujante población de Sabaneta de Tahona (Sabaneta de El Consejo) a través de sus funciones de marionetas, títeres y bailes tradicionales.
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| Josefa María Ramírez (1938- 1996) |
Durante 1996, mientras convalecía en cama, el profesor Solórzano la visitaba regularmente. Las
primeras palabras de "Pipa" al verlo siempre eran un mandato inquebrantable: "No
esperes más tiempo para materializar tu proyecto de fundar la casa de la
cultura". Lamentablemente, para el encuentro coral de ese mismo año ella
ya había fallecido, dejando su legado en las manos y el corazón de quienes la
amaron y respetaron profundamente.
La Fundación 23 de enero de 1997: Con la
cultura desarrollándose en las calles de Sabaneta e impulsados y motivados por esa promesa en el lecho de muerte de
“Pipa”, el 23 de enero de 1997, el profesor José Ramón Solórzano Méndez convocó a un
grupo de docentes y representantes para darle vida oficial al proyecto de la Casa de Cultura.
Esta histórica reunión no ocurrió en un gran salón ni en una oficina gubernamental, sino en la casa de la familia Conde, ubicada en la calle La Línea (detrás de la panadería en Sabaneta). Fue en ese modesto espacio, prestado por la señora Ana de Anato, donde ya funcionaba el movimiento "Niños Cantores de Sabaneta”, fue donde se firmó el acta de fundación.
Entre los pioneros de la educación y el arte que dieron un paso
al frente estaban Betty Marlín Gutiérrez, José Luis Anato y Susana Elvira Arroyo. A ellos se sumaron representantes y cultores incansables como Ana Conde de Anato, Francisco Simón Mayo, Carmen Alicia Dum y Alfredo Aponte, conocido por todos como
"Cachalote".
A falta de una sede propia, la cultura floreció en las calles.
Con el proyecto "Cine Arte móvil Aratuy", los cultores convirtieron
al municipio en su escenario. Pintaron pantallas blancas en paredes (algunas de
las cuales aún sobreviven en la memoria urbana) para proyectar películas en
sectores como Las Luisas, detrás de la iglesia de El Consejo, Los Cerritos (ahora
los consejos comunales de José Leonardo Chirinos I,
II y III), Tierra
Nuestra, Santa
Rosalía, La
Principal, Las
Casitas, el módulo de servicio de Sabaneta, La Hoya, Trapiche del Medio y La Concepción.
El 30 de mayo de 1997 se realizó la inauguración formal con la bendición del padre
Omar en plena calle. Fue una toma
cultural sin precedentes con música, danzas, marionetas y juegos recreativos
como las carreras de sacos. Allí brillaron los Niños
Cantores de Sabaneta, las payasitas Serpentina, Rosvelyi Solórzano bailando
"La Burriquita", la inigualable voz de María
Grillo cantando "La flor de Zaraza" junto al grupo Embajadores del Llano, las Danzas La Cruz, Danzas Génesis y Danzas de La Concepción, todo
entrelazado con la magistral declamación de los poetas Iván Cornejo y Manuel Aponte.
El rescate del viejo módulo de CANTV (Una trinchera para el arte): Aquel efervescente movimiento artístico necesitaba desesperadamente un hogar, un "emporio cultural". Inicialmente, los cultores solicitaron una casilla policial que se encontraba abandonada; aunque el alcalde de la época, Julio Bracho, accedió amablemente, el espacio pertenecía a la Gobernación, quienes, al malinterpretar la intención comunitaria, enviaron patrullas por temor a una invasión, obligando a los cultores a desistir pacíficamente.
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| ANTIGUO MODULO DE CANTV (PRIMERA CEDE DE CASA DE CULTURA DE SABANETA |
Fue entonces cuando la ciudadana Rut
Mujica sugirió solicitar el viejo módulo telefónico de CANTV ubicado en
la ahora plazoleta Bolívar, el cual estaba en total abandono, convertido en guarida de
malhechores y vertedero de basura. Con la valiosa asesoría de un supervisor de
CANTV que admiraba la labor de los cultores en las calles, se envió una misiva
a Relaciones Públicas de la empresa. Para sorpresa y alegría de todos, la
donación fue aprobada en tiempo récord, siendo avalada por el alcalde Bracho, dado que los terrenos
pertenecían al municipio.
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| ACTIVIDAD CULTURA DE CASA DE CULTURA DE SABANETA EN LA PLAZOLETA BOLÍVAR (PRO. JOSÉ RAMÓN SOLORZANO Y LOS NIÑOS CANTORES DE SABANETA) |
El 22 de noviembre de 1997, Día de Santa Cecilia (Patrona de los Músicos), se materializó la toma del módulo. El profesor Solórzano, tras adelantar su presentación musical matutina en la Casa de Cultura de El Consejo, se trasladó con su equipo a Sabaneta. Ese día se vivió una jornada épica de trabajo voluntario. El profesor Juan Pablo (quien actuó como ciudadano, sin tintes políticos ni como candidato) donó medio kilo de electrodos, una cadena y un candado. Se instaló una máquina de soldar y sobraron manos dispuestas a trabajar. Mientras un grupo lavaba y cepillaba las paredes internas utilizando una larguísima manguera prestada por la panadería vecina, afuera en la calle se celebraba el triunfo con las presentaciones de Danzas Santa Bárbara, el cantautor de joropo central Máximo Méndez ("El Clarín de Aragua"), el arpisto Jacobo Díaz ("La Uña Fina de Aragua") y los Niños Cantores. Al finalizar la faena, el pintor Luis Gil, conocido como "Payasito", elaboró las pancartas que anunciaban con orgullo: "A partir de hoy, aquí funciona la Casa de Cultura de Sabaneta".
El proyecto arquitectónico y la conquista de la Sede Propia: Durante cinco años, aquel pequeño módulo de CANTV fue el epicentro del arte. En
ese lapso, el cantautor Iván Cornejo y el profesor Solórzano diseñaron un proyecto visionario que integraba una nueva plaza en
la superficie con los salones de la Casa de Cultura en su nivel inferior. Al
presentarlo, la propuesta fue tildada de "muy costosa" tanto por la
Alcaldía como por la Gobernación (infraestructura), argumentando que nunca se
había visto un proyecto conjunto de plaza y casa cultural. Los cultores,
incansables, llevaron los planos hasta el Congreso Nacional, donde la idea fue
calificada de brillante, pero el ente se disolvió poco después, dejando el
proyecto en pausa.
Paralelamente, el exalcalde Julio Bracho propuso adquirir una vivienda para donarla. Tras buscar exhaustivamente, ubicaron la casa de la señora Ivón de Ñáñez. El profesor Solórzano redactó un documento de compromiso donde ella aceptaba mantener el precio y no vender el inmueble a nadie más. Sin embargo, las limitaciones presupuestarias de la municipalidad, que pretendía pagar en partes, retrasaron la compra, ya que la propietaria exigía el pago de contado.
Con la llegada de los tiempos electorales, múltiples candidatos
ofrecieron consolidar la compra de la sede a cambio de apoyo político en las
campañas, e incluso ofrecieron cargos de concejalía. El profesor Solórzano rechazó tajantemente todas estas
ofertas, manteniendo intacta la independencia del movimiento cultural. Fue Juan Pablo Perdomo, ya en su rol
de candidato, quien prometió realizar la donación sin condición alguna si
ganaba las elecciones.
En el año 2001, ya electo como alcalde, Juan Pablo Perdomo cumplió su promesa y concretó la compra de la casa de la familia Ñáñez. La única condición
administrativa fue el intercambio: entregar el viejo módulo de CANTV por la
nueva sede. Utilizando camiones de la alcaldía, se realizó la mudanza oficial y
se procedió a derrumbar la antigua casilla telefónica. Finalmente, se retomó el
proyecto original de la plaza de Cornejo y Solórzano, y con algunas modificaciones arquitectónicas, se construyó la
plaza que conocemos actualmente. Bajo la directiva de Solórzano, Alfredo Aponte y otros
valiosos cultores y activistas como: José Isabel Padrón, Dorilma de Páez, Alfredo Almeida, Juan Esteban García, Isidro Páez, Manuela de Almeida, Héctor Villegas (h), Neomar Araujo, Miguel Romero, entre otro; el nuevo recinto vivió una etapa dorada de más de una
década, albergando sólida formación en danzas, música, teatro y poesía.
A pesar de aquellos años de gloria y esplendor artístico, la institución se
enfrentaría a su capítulo más difícil. El declive de las actividades inició
cuando, bajo un concepto de ayuda humanitaria, se le otorgó refugio temporal en
las instalaciones de la Casa de la Cultura a una señora que no tenía vivienda,
ubicándola allí junto a su familia en calidad de damnificada.
Lo que debió ser una medida estrictamente transitoria se prolongó
indefinidamente. Con el paso de los meses y los años, especialmente a partir
del periodo 2010-2014, la permanencia
de esta familia en el recinto generó una profunda incompatibilidad con el
desarrollo de la agenda artística.
Las dinámicas propias de una vivienda doméstica chocaban
frontalmente con la naturaleza de un espacio cultural. Se suscitaron constantes
situaciones de conflicto por el uso de los espacios, el ruido de los ensayos y
la cotidianidad de la señora que allí residía (cabe destacar que en los
gobiernos del exalcalde Francisco Martínez y la exalcaldesa Magali Figuera,
hubo varios intentos de negociación para tratar de resolver la situación
de la familia que habitaba la casa, pero sin llegar a acuerdos concretos). Ante la imposibilidad de dictar clases, realizar eventos o
resguardar adecuadamente los instrumentos y vestuarios, se produjo una
paralización inevitable. La manifestación cultural se perdió. Los cultores, al
verse sin espacio físico para ejercer sus disciplinas, se vieron forzados a un
progresivo abandono de las instalaciones.
A esta trágica pérdida del espacio se sumó la posterior
jubilación del profesor Solórzano, lo que dejó a la institución sin su principal motor operativo,
ocasionando el cese total de funciones de la casa, la cual perdió por completo
su propósito original y fundacional.
El renacer patrimonial y
la recuperación de nuestra identidad: Sin embargo, la historia de las
grandes instituciones de nuestro municipio no termina en el abandono. En la
actualidad (2026), conscientes
de que un pueblo sin cultura es un pueblo sin alma, se ha gestado una política
de recuperación histórica y patrimonial. Gracias a la firme iniciativa y voluntad política del ciudadano alcalde Daniel Francisco Perdomo Briceño,
trabajando codo a codo con la Dirección de Cultura liderada por la profesora Carol Morales y el síndico procurador, se ha emprendido el rescate definitivo del recinto.
Fundamentados en el valor incalculable de este inmueble como
Patrimonio Cultural de Sabaneta y del municipio entero, se activaron los mecanismos a través de
la Sindicatura Municipal. Tras un proceso de mediación legal, se logró resolver
la situación de ocupación, consiguiendo el desalojo pacífico del recinto y su
devolución al pueblo creador.
Hoy, la Casa de Cultura "Josefa 'Pipa'
Ramírez" se encuentra en pleno proceso de mantenimiento y rehabilitación
estructural. Las funciones culturales se están retomando progresivamente,
devolviéndole a Sabaneta la majestuosidad de su "emporio cultural".
Un legado que custodiar (Memoria y
agradecimiento): A modo de reflexión final, la historia de esta edificación
nos deja una advertencia y una enseñanza ineludible: los espacios consagrados
al arte y al espíritu de un pueblo deben custodiarse con celo. No pueden ser
abandonados, ni su propósito original puede ser desviado hacia funciones ajenas
a su naturaleza, pues cuando se silencia un recinto cultural, languidece
irremediablemente la identidad de su gente.
Como Cronista Oficial, quiero expresar mi más profundo
agradecimiento al profesor José Ramón Solórzano Méndez. Su prodigiosa memoria, su trayectoria inquebrantable como cultor
y fundador, y la inmensa generosidad con la que me ha entregado estas
vivencias, constituyen el alma de este documento.
Que esta crónica sirva como un faro que nos recuerde que la
cultura es una llama sagrada; si permitimos que nuestros espacios ganados con
tanto sudor se pierdan, corremos el riesgo de perder nuestra propia voz. El
cuidado del patrimonio es una tarea incesante que, desde hoy, queda en las
manos y en la conciencia de todos...
Agradecimientos especiales: al señor Alfredo Aponte “cachalote” y a todas las demás personas que me ayudaron a
construir esta crónica. Gracias…
GALERÍA DE FOTOS DE CASA DE CULTURA DE SABANETA "AQUÍ"
José Javier Durán Romero
Cronista Oficial del municipio José Rafael Revenga - estado Aragua - Venezuela
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